A pesar de ser reconocida por su dedicación al yoga, que considera un modo de vida, Vanesa Lorenzo, con 49 años, comprende la importancia de los ejercicios de resistencia para prolongar la vida. Inspirada en la filosofía de su pareja, Carles Puyol, la modelo y empresaria ha integrado el entrenamiento de fuerza en su rutina diaria, evidenciando un compromiso compartido con el bienestar, reflejado en los libros que adornan la mesilla de noche del futbolista, centrados en la mejora de las relaciones y la estimulación del nervio vago.
Recientemente, Lorenzo ha divulgado sus entrenamientos de fortalecimiento, los cuales hemos analizado con la ayuda del experto en crossfit, Jesús Valor. El primer ejercicio es una combinación de tríceps y core, donde se mantienen las piernas elevadas en posición de mesa, flexionadas a 90 grados, activando el abdomen para la estabilidad. El objetivo es extender el codo, trabajando la parte trasera del brazo, y el movimiento se complementa con un 'roll-up' de pilates para fortalecer abdominales y flexores de cadera. El segundo ejercicio, 'Dumbbell clean' + 'soldier press', es un movimiento funcional que une carga y empuje, trabajando piernas, core, deltoides, tríceps y trapecio. Finalmente, el 'Romanian deadlift' o peso muerto rumano, se enfoca en la cadena posterior, fortaleciendo isquiotibiales y glúteos mediante una bisagra de cadera con piernas semiflexionadas, lo cual también beneficia la zona lumbar.
Estos ejercicios, como sugiere el experto, pueden integrarse en un circuito que abarque fuerza, core y movilidad funcional. El trabajo de tríceps en 'tabletop' es un excelente complemento para el tren superior y el core. Aunque Vanesa evite el cardio intenso por no querer perder peso, prioriza las caminatas con sus perros. Su ejemplo y el de otras figuras públicas que han adoptado el entrenamiento con pesas, demuestran que el desarrollo muscular es vital y un indicador clave de longevidad, inspirando a muchos a superar el temor a las pesas y a adoptar un estilo de vida más activo y saludable.
Es esencial reconocer que la dedicación al ejercicio y al bienestar no solo transforma el cuerpo, sino que también enriquece la mente y el espíritu. Al adoptar una rutina equilibrada que combina flexibilidad, fuerza y movimiento consciente, se construye un camino hacia una vida más plena y duradera, donde cada esfuerzo contribuye a una versión más robusta y vital de uno mismo, inspirando a otros a abrazar el poder transformador de la actividad física.