Un reciente análisis ha puesto de manifiesto que las costas de las Islas Baleares sufren una considerable acumulación de desechos, siendo la navegación, la industria turística, la hostelería y el sector comercial los principales responsables de esta problemática. Este hallazgo se produce a pesar de la existencia de una legislación ambiental progresista en la región, lo que subraya un preocupante déficit en su aplicación y seguimiento.
El estudio, impulsado por IbizaPreservation, se llevó a cabo mediante dos fases de recolección de muestras durante la primavera y el otoño del año 2025. Más de setenta buzos voluntarios participaron en la inspección de una extensión de dieciséis mil metros cuadrados del lecho marino. Los materiales recolectados fueron cuidadosamente clasificados para su posterior evaluación científica, revelando una predominancia alarmante de residuos plásticos.
Las conclusiones del informe destacan que el 33.5% de la basura marina se origina en actividades de navegación, mientras que el 32.2% proviene directamente del turismo, el comercio y los servicios hosteleros. Esta situación es particularmente llamativa dado que Baleares cuenta con una ley de residuos que, aunque ambiciosa y líder a nivel nacional y europeo, no está siendo acatada eficazmente.
Representantes de fundaciones como Menorca Preservation e IbizaPreservation han expresado su inquietud ante el bajo nivel de cumplimiento de la normativa. Señalan que, según sus datos, tan solo un 3% de las empresas auditadas respetan la ley. La directora de IbizaPreservation, Inma Saranova, enfatizó la necesidad urgente de que las empresas productoras de plástico asuman su responsabilidad y reduzcan la fabricación de este material, instando a las autoridades a asegurar la implementación de la legislación vigente. La persistencia de la contaminación por plásticos en las Pitiusas, evidente incluso con métodos de muestreo sencillos, demanda una acción decidida y un cumplimiento estricto de las regulaciones existentes.