La Universidad de La Laguna (ULL) ha puesto en marcha un ambicioso programa de investigación denominado GELIROCK, con el objetivo de estudiar y salvaguardar el alga autóctona Gelidium canariense. Esta macroalga, esencial para los ecosistemas marinos del archipiélago, se encuentra amenazada por los efectos del calentamiento global y la actividad humana en las costas.
Con un presupuesto de 501.000 euros, el proyecto se extenderá hasta el año 2028. Un equipo interdisciplinario de expertos en biología marina y ecología trabajará para profundizar en el conocimiento de esta especie, su extensión geográfica, su potencial de recuperación y los elementos que contribuyen a su regresión.
El Gelidium canariense, una alga roja exclusiva de las Islas Canarias, es un pilar fundamental en la biodiversidad marina, ya que proporciona hábitat y sustento a una vasta gama de especies. Su conservación es crucial para mantener el equilibrio ecológico del litoral canario.
El proyecto GELIROCK, financiado por la Fundación Biodiversidad y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), se enfocará en analizar el estado actual de las comunidades de algas rojas gelidiales en Canarias. Se realizarán mapas detallados de su distribución y se identificarán las zonas prioritarias para su protección y restauración.
La investigación está bajo la dirección del científico José Carlos Hernández de la ULL, con la colaboración de la profesora Rocío Pérez de la Universidad de Barcelona. Su trabajo conjunto busca desvelar los secretos de esta especie única y desarrollar estrategias efectivas para su supervivencia.
Esta especie de macroalga solo se encuentra en las áreas más frescas y sombreadas de las costas del norte de La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria. Su función en la absorción de carbono y como refugio para innumerables formas de vida marina subraya su importancia ecológica.
José Carlos Hernández ha destacado que estas algas funcionan como auténticos "hogares" para una gran diversidad de microinvertebrados, habiéndose identificado más de 200 especies, algunas de ellas nuevas para Canarias. La posible desaparición de estas comunidades podría desencadenar una cascada de efectos negativos en la cadena trófica, impactando tanto la diversidad biológica marina como la pesca en la región.
Estudios previos de la ULL ya han evidenciado una drástica disminución de estas algas en las últimas décadas. Un informe publicado en la revista Regional Environmental Change reveló que más del 90% de las poblaciones de Gelidium canariense han desaparecido de la costa norte de Tenerife en los últimos años.
La investigación vincula esta regresión con el aumento de la temperatura superficial del mar y del aire, así como con una mayor radiación ultravioleta. Paralelamente, se ha observado una expansión de Pterocladiella capillacea, una especie global más adaptable a las nuevas condiciones climáticas, en áreas donde el Gelidium canariense solía predominar. Además, se ha registrado una reducción significativa de la cobertura de Gelidium arbuscula y una fragmentación de las comunidades dominadas por Gelidium canariense, lo que afecta la integridad ecológica de estos ecosistemas.
GELIROCK empleará mapas climáticos, datos satelitales y boyas oceanográficas para analizar las condiciones ambientales que favorecen la subsistencia de estas algas. Asimismo, se aplicarán técnicas de genética de poblaciones para evaluar la diversidad genética y la interconexión entre las distintas poblaciones de Gelidium canariense, con el fin de identificar las áreas más críticas para su protección. El propósito último del proyecto es localizar potenciales "refugios climáticos" en el litoral canario, donde estas comunidades algales puedan perdurar frente al avance del cambio climático. Con esta iniciativa, la ULL reafirma su compromiso con la investigación marina y la conservación de un patrimonio natural invaluable frente a los retos ambientales actuales.