El Dr. Julio Ancochea Bermúdez, destacado neumólogo y catedrático, es presentado como un médico de perfil humanista, cuya labor se compara con la luminosidad de los girasoles de Van Gogh, según el Dr. Antonio G. García. El Dr. García García, con una sólida formación académica y científica en la Universidad Complutense y estancias postdoctorales en Nueva York, ha contribuido significativamente a la divulgación médica y científica, con más de mil artículos y la dirección de setenta y una tesis. Además, ha impulsado la creación de iniciativas docentes como los Minicongresos de Estudiantes de Medicina y la Escuela Internacional de Farmacología “Teófilo Hernando”, y ha fundado redes de investigación como el Grupo Español de Neurotransmisión y Neuroprotección (GENN) y Farmadrid.
La inquietud del Dr. García por las humanidades en la educación médica se ha manifestado en el apoyo a grupos de poesía y concursos anuales para estudiantes de medicina de la UAM, resultando en la publicación de cuatro volúmenes de poesía comentada. Su excelencia académica y dedicación han sido reconocidas con prestigiosos galardones como el Premio Nacional “Severo Ochoa” y la Medalla de Oro del Gobierno de la Región de Murcia. El Dr. Ancochea, en su papel de jefe de Neumología durante 25 años en el Hospital Universitario La Princesa, ha integrado la visión universitaria con la asistencia sanitaria y la formación de estudiantes. Su liderazgo ha facilitado la colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), coordinando asuntos de ciencias de la salud con cuatro rectores, y promoviendo la investigación en enfermedades respiratorias mediante la creación de cinco cátedras patrocinadas por compañías farmacéuticas. Estas cátedras han permitido la contratación de profesores asociados y el enriquecimiento del cuerpo docente clínico de la UAM.
Además, el Dr. Ancochea ha demostrado que la investigación clínica es compatible y beneficiosa para la atención al paciente, fomentando un ambiente de excelencia científica en su servicio. Su equipo ha publicado más de cuatrocientas investigaciones en revistas de alto impacto, como el New England Journal of Medicine, y ha presentado sus hallazgos en numerosos congresos. Durante la pandemia de COVID-19, su servicio no solo brindó atención urgente, sino que también investigó los mecanismos del virus y sus tratamientos, lo que resultó en publicaciones sobre la mortalidad y la persistencia de la enfermedad. Inspirado en figuras como Hipócrates, William Osler y Gregorio Marañón, el Dr. Ancochea ha cultivado una relación médico-paciente basada en el respeto y la empatía, plasmada en proyectos como “Be Neumo, Be You” y “Aula Respira Vida” en el Hospital de La Princesa, donde se integran medicina, arte y literatura. El profesor Ancochea ha sintetizado su visión humanista en un decálogo, enfatizando el respeto a la vida, la competencia científica, la inteligencia emocional, los principios éticos, la vocación, el espíritu universitario, la humildad, el trabajo en equipo, la generosidad y la solidaridad. Su compromiso se extiende a la salud global, participando activamente en misiones sanitarias y de formación en campamentos de refugiados saharauis y otros países en desarrollo, a través de SEPAR-Solidaria y la Alianza Sahara Salud. Su labor ha sido reconocida con premios por su solidaridad y trayectoria social.
El legado del Dr. Julio Ancochea Bermúdez es un recordatorio inspirador de cómo la dedicación profesional, la búsqueda del conocimiento y un profundo sentido de la humanidad pueden transformar la medicina y beneficiar a la sociedad en su conjunto. Su enfoque integral, que abarca la ciencia, la docencia y un incansable compromiso social, demuestra que la verdadera excelencia en la medicina reside en el equilibrio entre el intelecto y el corazón. Al integrar las humanidades en la práctica médica y extender su ayuda a los más vulnerables, el Dr. Ancochea nos enseña el valor incalculable de una atención sanitaria que no solo cura el cuerpo, sino que también nutre el espíritu humano.