El ube, un tubérculo púrpura originario de Filipinas, ha experimentado un auge notable en los menús de cafeterías de todo el mundo. Este ingrediente, que destaca por su vibrante color y su perfil de sabor único (dulce, a nuez y con toques de vainilla), ha sido catalogado como el "sabor del año" por importantes productores de aromas. Su creciente demanda global, impulsada en gran medida por su atractivo estético en redes sociales y la búsqueda de experiencias sensoriales innovadoras por parte de los consumidores, especialmente la Generación Z, sugiere que el ube podría consolidarse como un pilar en la industria del café, similar a la trayectoria del matcha. Sin embargo, su éxito a largo plazo dependerá de que las cafeterías utilicen ingredientes auténticos y respeten su profundo valor cultural.
La presencia del ube en la cocina filipina se remonta a muchas generaciones, pero su explosión global es un fenómeno reciente, amplificado por las redes sociales. En 2024, fue nombrado "sabor del año" por T. Hasegawa, un influyente productor de sabores y fragancias, lo que subraya su creciente prominencia. Las predicciones de Datassential indican que el ube superará el 88% de otros alimentos y bebidas en popularidad entre 2024 y 2027, con un aumento del 48% en los menús de Estados Unidos. Estos datos reflejan un sólido interés de los consumidores, ya que un estudio de Monin en 2024 reveló que el 67% de los clientes estaría dispuesto a probar bebidas o postres con sabor a ube. Expertos como Andre Chanco de Yardstick Coffee y Britt Berg de BIGFACE BRAND, ambos líderes en la industria del café, han compartido sus perspectivas sobre este fenómeno.
La popularidad del ube se asemeja a la del matcha, que también se consolidó por su atractivo visual y su asociación con el bienestar. En la industria del café de especialidad, la personalización de bebidas es una tendencia dominante, liderada por la Generación Z, que busca experiencias sensoriales completas más allá de una simple bebida. Esta búsqueda ha llevado a la creación de bebidas coloridas y dulces, donde el ube encaja perfectamente. Su color morado brillante lo convierte en un ingrediente ideal para las redes sociales, asociándose con la novedad y la exclusividad. Además, los consumidores jóvenes buscan "escapar del sabor" con aromas y marcas no convencionales, y el ube, con su sabor global y auténtico, responde a esta necesidad, siguiendo los pasos del matcha como un vehículo para la experimentación.
El ube se distingue de otros tubérculos como la batata morada o el taro por su sabor dulce, terroso, a nuez y con matices de vainilla, lo que lo hace muy adecuado para bebidas. Su color vibrante es natural, sin necesidad de aditivos artificiales, y se integra bien tanto en bebidas frías como calientes. Britt Berg señala que el ube no solo es visualmente atractivo, sino que también ofrece beneficios nutricionales, siendo rico en potasio, vitamina C y antioxidantes. Estos atributos lo hacen particularmente popular entre las generaciones más jóvenes, que valoran los alimentos que contribuyen a su salud y bienestar físico.
El auge del ube también está ligado a la creciente relevancia de los sabores asiáticos en la cultura cafetera global. El sudeste asiático, en particular, está influyendo en las tendencias de consumo, con jóvenes de estas regiones bebiendo más café. Andre Chanco de Yardstick Coffee observa que esta tendencia abre nuevas oportunidades para la innovación en cafeterías, permitiéndoles incorporar sabores locales de manera creativa. El ube, por su singularidad visual y su novedad en mercados occidentales, ofrece a las cafeterías una forma de diversificar su oferta sin desviarse demasiado de perfiles de sabor conocidos, ya que sus notas terrosas pueden complementar ciertos orígenes de café.
La trayectoria del ube en las culturas gastronómicas asiáticas sugiere que su presencia en las cafeterías podría ser duradera. Muchas cafeterías de especialidad ya lo están incorporando de forma permanente en sus menús, reconociéndolo como un producto fiable que atrae clientes y fomenta la interacción en redes sociales. El ube ganó notoriedad en Instagram alrededor de 2016, especialmente con los famosos donuts de ube de Manila Social Club en Nueva York. Su popularidad se extendió a las cafeterías de Estados Unidos en 2020 y, más recientemente, a Australia y Europa, con cadenas como Pret A Manger lanzando bebidas de ube. La empresa BIGFACE BRAND también ha lanzado un latte de vainilla y ube enlatado, que ha superado en popularidad a otros sabores tradicionales.
Un aspecto crucial para la sostenibilidad de la tendencia del ube es el respeto por su valor cultural. Los gerentes de cafeterías deben priorizar el uso de ingredientes auténticos y honrar las raíces filipinas del ube, evitando reducirlo a una simple estrategia comercial. Andre Chanco enfatiza que el ube no es solo un color o una moda, sino un ingrediente con una rica tradición que apoya a los agricultores filipinos y forma parte de su patrimonio. La demanda de ube ya ha causado escasez en el pasado, similar a lo que ha ocurrido con el matcha. Por ello, la industria del café de especialidad, conocida por su compromiso con cadenas de suministro responsables, tiene la oportunidad de mantener sus valores al mismo tiempo que celebra la cultura filipina a través de este fascinante ingrediente. Britt Berg concluye que el ube no desaparecerá pronto, siguiendo el ejemplo del matcha o la cúrcuma, que se han consolidado como elementos habituales en los menús.